Nehodí se? Vůbec nevadí! U nás můžete do 30 dní vrátit
S dárkovým poukazem nešlápnete vedle. Obdarovaný si za dárkový poukaz může vybrat cokoliv z naší nabídky.
30 dní na vrácení zboží
A sus 50 años, una gerente bancaria comienza a desenterrar recuerdos de su niñez. El peso de este trauma, que ha marcado su vida desde el inconsciente, le permite comprender muchos de sus comportamientos en su desarrollo profesional y personal, que la conducen a un dolor tan abrumador que cree que la única salida es trascender; y lo fue.
Este nuevo conocimiento no solo le permite confrontar y entender su dolor, a través de experiencias que no son fáciles de aceptar desde la perspectiva humana, como lo es ser violada y abusada sexualmente desde los 10 meses de edad por su padre, abuelo materno, entre otros, y el descubrir en estos recuerdos que su padre también abusa de otros niños, pasando entonces de héroe a psicópata, es el instinto de supervivencia lo que la lleva a olvidar, permitiéndole soportar lo que está viviendo. Sin embargo, esta revelación la obliga a replantear sus creencias, impulsándola a explorar las preguntas fundamentales de la existencia: ¿Qué soy? ¿Quién soy? En esta búsqueda, encuentra una realización trascendental que va más allá de los límites de la razón humana convencional.
Acepto es una historia de asombro, liberación y auto descubrimiento, donde la búsqueda de respuestas sobre la identidad y el propósito se convierte en un camino de resistente aceptación y dolor.
Con una perspectiva altruista y positiva, Tato ofrece en Acepto una narrativa vibrante, colosal y prometedora, invitando a sus lectores a aceptar y transformar las vivencias; que su alma escogió para su expansión de consciencia, en un conocimiento que está más allá de lo racional. Su obra no solo es un reflejo de su vida, sino una guía para todos aquellos que buscan comprender y redescubrirse a sí mismos, o lo que es lo mismo; el universo o Dios.
Acepto es un testimonio poderoso de su transformación y resiliencia, una guía para aquellos que buscan abrazar sus propias historias: sin miedo, ni rubor.